Alimentos que no debes comer después de los 30 años

¡Los 30! Sin duda, el organismo sufre un cambio cuando llegamos al tercer piso, pues el metabolismo se ralentiza y ya no quemamos las calorías como antes, de ahí que es indispensable hacer cambios en nuestra alimentación, de lo contrario la báscula se volverá nuestra peor enemiga y las enfermedades estarán a la orden del día. 

Para empezar a los 30 el cuerpo pone un alto a la hormona del crecimiento, por lo que nuestros músculos cambian y es ahí cuando comenzamos a ver cambios en las tallas. Sin duda, lo más importante es que estés saludable, pues es lo que te mantendrá alejado de las enfermedades crónicas. Así mismo, se recomienda realizar una actividad física, sobre todo, algo que fortalezca los músculos. Por lo pronto, te diremos qué cosas no debes comer después de los 30 años ¡Tu cuerpo te lo agradecerá! 


9.- Alcohol 


Después de los 30 las resacas ya no son las mismas, según Brad Lander, psicólogo de la Universidad de Ohio, cuando envejecemos el alcohol causa un desequilibrio mayor, pues el metabolismo no es el mismo y la grasa corporal aumenta. Así que mantente alejado del alcohol, sobre todo de la cerveza hecha de granos fermentados, pues esta causa que la insulina se eleve en el cuerpo. 

8.- Azúcares 

El hígado ya no trabaja de la misma manera, por lo que no ayuda en nada si consumes edulcorantes artificiales que interfieren con sus funciones, le cuesta más trabajo el proceso de desintoxicación con alimentos como: caramelos, bocadillos o goma de mascar, altos en toxinas. 

7.- Cafeína


Para aquellos que no funcionan sin una taza de café al día, les recomiendo que disminuyan la ingesta, pues después de los 30 consumir varias tazas de café podría causar manchas en los dientes y mal aliento, eso sin contar que la cafeína interfiere en el trabajo de los osteoblastos, es decir, las células que mantienen sanos a los huesos, de ahí que el riesgo de padecer osteoporosis aumenta. 

6.- Harinas blancas 


En general las harinas blancas no son recomendables para tu salud, pues son ricas en compuestos con alto índice glucémico, por lo que después de los 30 al consumirlas los niveles de azúcar en la sangre se disparan, además no quitan el hambre, por lo que provocan que estés comiendo una y otra vez, lo que sin duda incrementa las calorías en tu organismo. 

5.- Yogur saborizado 


Es importante que después de los 30 olvides cuál es tu yogur de sabor favorito, pues son una poderosa fuente de azúcares, un peligro para el corazón y otras enfermedades. Sólo para que te des una idea, una porción de 8 onzas llega a tener casi 50 gramos de azúcar. Según la Asociación Americana del Corazón lo recomendable es 38 g para hombres y 25 g para mujer. 

4.- Leche 

Pese a que los daños de la leche en la edad adulta aún son un tema de discusión, pues hay quienes no comparten que resulte perjudicial, lo ideal es llevar una dieta equilibrada, como lo sugiere Carla Sánchez Zurdo, quien es nutricionista y entrenadora en BoostConcept. Lo ideal es consumir solo 2 o 3 raciones de lácteos al día, pues son productos muy ácidos. 

3.- Comida enlatada 


En general, la comida enlatada es sinónimo de chatarra, pues pasan por procesos en los que la mayoría de sus nutrientes se eliminan, lo que daña tu bienestar general, eso sin contar que su contenido de fibra prácticamente desaparece y contienen gran cantidad de edulcorantes. 

2.- Carne procesada 

De acuerdo a investigaciones, consumir carne procesada no sólo es poco saludable y nutritivo, también aumenta el riesgo de padecer enfermedades graves, tales como: diabetes tipos 2 o problemas en el corazón. 

1.- Refresco 


Una explosión de azúcares no necesaria en tu organismo y mucho menos después de los 30, la mezcla de jarabe de maíz y fructosa es un peligro porque afecta directamente al hígado y aumenta los niveles de grasas. Estamos hablando de que un refresco de 570 ml tiene alrededor de 12 cucharadas de azúcar, es decir, altas probabilidades de provocar sobrepeso, obesidad y problemas de glucosa. 

Puedes cambiar algunos alimentos que te gustan por su versión saludable. Por ejemplo: evita las pastas de trigo, es mejor usar pastas a base de granos; consume yogurt griego o natural libre de endulzante y cambia ese refresco por aguas de frutas sin azúcar añadida; mejorar tus hábitos se reflejará en tu organismo y también en la báscula.