Por qué las puertas de los baños públicos no llegan al suelo

Imagina este escenario: Estás caminando en el centro comercial o en la calle, y de repente la urgencia llega a ti de forma inevitable ¡Tienes que usar el baño! Entras y la incomodidad es insoportable; no solo por el mal olor o la falta de papel higiénico, sino por un detalle que todos detestamos ¡Ooh sí! Las puertas de los baños no llegan hasta el suelo. 

Pero tranquilízate, existen buenas razones -algunas MUY OBVIAS- para que los sanitarios públicos estén diseñados de esta peculiar manera. A continuación te las explicaremos. 

10.- Son más baratos


Al elaborar un cubículo de baño completamente cerrado es mucho más caro, ya que se usaría más material para fabricarlo. Según ingenieros y diseñadores industriales, se deben tomar en cuenta el alto del techo y la inclinación del suelo para hacer la puerta hasta abajo; así que para economizar las puertas son más chicas y la mayoría de las veces el espacio del techo también está abierto.

La instalación es sencilla, eficiente y rápida, así que también representa menos dinero invertido para los dueños de los negocios.

9.- Se evitan filas innecesarias


Cuando el lugar en el que estamos está lleno, podemos tardar mucho en entrar al baño, y si estuvieran completamente tapados, no podríamos saber cuánta gente hay dentro. Así, cuando vemos los pies de las personas que están dentro, podemos determinar si vale la pena hacer la fila ahí o probamos suerte en otro baño. 

8.- Ayudan si la puerta se queda trabada


Si de casualidad se traba la cerradura del baño y te quedas encerrado, en vez de esperar horas a que alguien se dé cuenta que estás en problemas, puedes pedir ayuda asomándote por el techo o puedes arrastrarte por debajo de la puerta y salir por tu cuenta. 

¡Y bueno! Probablemente arrastrarte en el piso de un baño no sea lo ideal, pero es mejor que esperar horas por un cerrajero ¿Cierto? 

7.- Son más rápidos y fáciles de limpiar


Al estar abiertos del suelo, la persona encargada de la limpieza puede trapear el suelo sin tener que estar abriendo y cerrando cada puerta, haciendo su labor más rápida y eficiente.
Además, la ventilación en el suelo hace que este se seque más rápido y quede disponible para su uso más pronto.

6.- Puedes ver si el baño está ocupado


Es bastante incomodo que lleguen a tocar la puerta del baño cuando uno está dentro, y más si sabemos que es un completo desconocido, o peor aún, que abran la puerta por accidente y nos llevemos la peor vergüenza de nuestras vidas.

El agujero en el piso nos permite ver los pies de quien está dentro, así no tenemos que ir golpeando de puerta en puerta; nos evitaremos momentos muy incómodos.

5.- Evitan comportamientos inapropiados


Dentro de un cubículo cerrado, una persona se sentiría en un lugar privado, y esto le permitiría tener comportamientos indebidos dentro de las instalaciones, como vandalizarlas, utilizar sustancias tóxicas o cometer actos inapropiados con otra persona.

Cuando el cubículo está abierto, la gente se siente desprotegida y evitará cometer algún delito, además los que están afuera pueden notar si algo raro pasa y notificarlo.

4.- Puedes ver si alguien necesita ayuda


Si una persona se desmaya dentro del cubículo o tiene alguna emergencia médica, es más fácil verlo desde el agujero del suelo y así llamar a los servicios correspondientes, que podrán sacarlo de forma eficaz y sin tener que derribar la puerta, y posiblemente lastimar a la persona en el proceso.

Si la puerta estuviera hasta el piso, probablemente tardarías mucho más en darte cuenta si ocurre algo malo dentro.

3.- Puedes pedir ayuda si lo necesitas


Si da la horrible casualidad que entraste a un baño y el papel se terminó, en vez de quedarte encerrado pensando qué hacer, puedes tragarte el orgullo y pedirle a tu vecino que te regale un poco. O, incluso en casos más graves, puedes pedir ayuda a quien esté cerca y te oirá perfectamente. 

2.- Filtran los malos olores


Los malos olores en los baños son inevitables, más si los usan cientos de personas al día. Un cubículo cerrado haría que los olores del baño se quedaran impregnados dentro del mismo, haciendo la experiencia aún más desagradable. 

Por el contrario, un cubículo abierto permite que el mal olor se disipe rápidamente, evitándonos momentos incómodos con otros usuarios.

1.- Hacen que salgas más rápido


El espacio cerrado le da a la persona una sensación de privacidad y comodidad, haciendo que se quede en el baño más tiempo del necesario y olvidando que posiblemente alguien afuera siga esperando su turno.

El dejar la puerta abierta hace que quien esté dentro se sienta forzado a apresurarse y así las filas no se harán tan largas.

Y bien ¿Ya conocías todos estos interesantes datos? No dudes en compartir este artículo con todos tus amigos para que conozcan el secreto mejor guardado de los baños públicos.