Cuidado: Señales de que tienes ansiedad y no sabías

La ansiedad es una respuesta normal a situaciones complicadas de nuestra vida diaria; es un mecanismo de defensa del organismo para entrar en un estado de alerta; sin embargo, lo preocupante es cuando aparecen síntomas que empiezan a interferir en tus actividades, pues esto significa que la ansiedad se ha vuelto un trastorno y debe ser tratado, pues llegará un momento en el que perderás el control. 

Lo importante es reconocer el problema y buscar a un profesional; la ansiedad no es tu enemiga, te enseña a comprenderte y hacer cambios en tu vida. En un aviso del sistema nervioso, se activa porque está en busca de su equilibrio, por ello aquí te compartimos algunas señales de que tienes ansiedad, de esa manera, podrás encontrar la ayuda que necesitas. 

8.- Preocupación irracional   


Sin duda, el estrés es uno de los síntomas más frecuentes del trastorno de ansiedad, realmente te preocupas por todo y caes en la exageración, planteando escenarios fatalistas en tu mente respecto a las personas que quieres, tu trabajo y de ti mismo. Es un cúmulo de pensamientos sacudiendo tu mente cada minuto y difícilmente puedes controlarlos, pues por más que intentes distraerte o concentrarte llegan repentinamente. 

7.- Sientes que te agitas 

El sistema nervioso se acelera cuando la ansiedad se hace presente, por ello sentimos el pulso agitado, las manos temblorosas, sudoración excesiva y la boca seca. Se trata de una reacción natural ante una posible amenaza, es decir, el cerebro percibe que está en peligro y por ello la sangre se va a los músculos, se prepara para que corras y, al mismo tiempo, el ritmo cardíaco aumenta, poniendo los sentidos en alerta.


6.- Fatiga o cansancio extremo 

El otro lado de la moneda, por lo regular pensamos en ansiedad y se nos viene a la mente demasiada actividad, pero según la Clínica Mayo, no precisamente en todos los casos puesto que el insomnio y la tensión muscular puede desencadenar la fatiga crónica, síntoma de ansiedad, sobre todo, si está acompañado de preocupación. 

5.- Falta de concentración 


Sin duda, son muchos los pacientes que experimentan falta de concentración al tener ansiedad, pues el cerebro está buscando el equilibrio en el organismo y envía señales que pueden afectar la memoria. No obstante, hay que considerar que también podría tratarse de alguna otra afección, como depresión e incluso déficit de atención. 

4.- Muy irritable 

Otro síntoma de la ansiedad es la irritabilidad repentina, sobre todo, durante las etapas más aguda del trastorno, es decir, la persona está demasiado agitada, preocupada y estresada, por lo que sus reacciones son efusivas e incluso violentas.

3.- Tensión muscular 


Si percibes que tus músculos se tensan, tu párpado tiembla, la vena en tu cuello palpita o sientes temblores en tu boca, esto significa que tienes mucha adrenalina acumulada, que de alguna manera tiene que salir. Así mismo, es posible que se sienta la sensación de frío o calor recorriendo el cuerpo, pero no es más que la adrenalina buscando ser descargada. 

Por otro lado, los problemas estomacales también son una señal de estrés, pues cada vez que nos estresamos bloqueamos las funciones del estómago y por ello experimentamos náuseas, colon irritable o diarrea. 

2.- Problemas para dormir  

La falta de sueño es uno de los principales síntomas de ansiedad, nos cuesta relajarnos porque nos estresamos a nivel hormonal y neuronal, así lo explica el Instituto del sueño, ya que se disparan los niveles de cortisol, la hormona del estrés que surpime el sueño. 

1.- Ataques de pánico 

 
La ansiedad va de la mano con el miedo, la preocupación y el estrés, los cuales provocan ataques de pánico. Estos se manifiestan de la siguiente manera: falta de aire y corazón extremadamente acelerado; además la lengua y la quijada se tensan. Esto refleja estrés acumulado que se libera de forma intensa a través de estos ataques. 

Lo importante aquí es que aprendas a distinguir, la ansiedad es un mensaje de tu cuerpo, de que algo no está bien a nivel emocional y es momento de enfrentarlo. Escucha a tu organismo y mantén la calma, pues la mente puede hacerte interpretar cosas que no son.