Aparece un extraño animal y todos entran en pánico...

Le llaman “come pingüinos” por su notable agresividad hacia estos animales de la Antártida, pero no solamente caza ferozmente a estas aves marinas, también se alimenta de peces y krill. El nombre de este animal es foca leopardo; este superdepredador solitario que generalmente habita en las zonas más alejadas de la Antártida, apareció recientemente en las playas de Mar de la Plata, Argentina, sorprendiendo y causando revuelo entre quienes paseaban por la zona. 


El acontecimiento tuvo lugar el día 2 de julio, de acuerdo a Servicios Urbanos de la localidad, quienes anunciaron en un video vía Twitter que mantenían al animal bajo custodia, pues aparentemente su estado de salud no era bueno. 


Por su parte, tal como se declaró en un reportaje del diario La Nación expertos en medio ambiente le administraron a la criatura vitaminas y antibióticos, además de extraerle una muestra de sangre para corroborar su estado de salud; ya que según mencionó Alejandro Saudibet, científico y director del Aquarium Mar de la Plata, es muy extraño encontrar focas leopardo en playas argentinas, pues su hábitat natural es la Antártida; por lo que es posible que se haya perdido y, al encontrarse en mal estado de salud, su única esperanza de sobrevivir haya sido encallar en esta zona turística. 


“No queremos llevarlo al centro de rehabilitación del Aquarium porque por ahí se contagia de algo y disemina en el mar, porque es un ejemplar muy extraño para esta zona” dijo Alejandro Saudibet, por lo que se tomó la decisión de hacer guardias en la costa, acordonar la zona y dejar a los expertos atender a la foca leopardo en la playa, para evitar contagios y propagación de posibles virus o enfermedades. 


Para tratar al animal, trabajaron en conjunto el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), el Municipio, la red argentina de rescate de mamíferos marinos y por supuesto, miembros del Aquarium Mar de la Plata, quienes mantuvieron al joven espécimen bajo estricta vigilancia. En caso que, a través de los exámenes de sangre se encuentre alguna anomalía en la foca leopardo, se le realizarán los tratamientos necesarios en un perímetro acordonado de la playa.

Un superdepredador 


Los machos de esta especie llegan a medir 3.8 metros de longitud y pesan en promedio 320 kilos; pero las hembras son mucho más grandes, pues alcanzan hasta 4 metros de largo, en cuanto al peso, pueden rebasar los 500 kilos. Su impresionante tamaño se complementa con su agilidad en el agua, pues su cuerpo es hidrodinámico, y los ayuda a impulsarse a velocidades de hasta 37 kilómetros por hora

Muchos pueden considerar a la foca leopardo como un depredador “nuevo” porque se conoce muy poco sobre su comportamiento en la naturaleza. Es raro encontrar especímenes hembras con crías, y sus rituales de apareamiento, son un verdadero misterio; lo poco que se conoce sobre esto, es que los machos emiten cantos submarinos para atraer a las hembras y posteriormente reproducirse.

En peligro por el calentamiento global 

La conservación de estos depredadores marinos es muy importante, pues aunque no se encuentran aún en peligro de extinción, de acuerdo al portal National Geographic el calentamiento globlal les ha arrebatado su hábitat natural, así que para adaptarse a los nuevos peligros del medio ambiente, han cambiado su comportamiento aislado por uno de mayor sociabilidad. 


Las focas leopardo suelen cazar en solitario, por lo que no es normal verlas agruparse en manadas o colonias como lo hacen los pingüinos. Sin embargo, el deshielo de la Antártida ha afectado la manera en que estos animales se relacionan entre sí, pues ellas dependen de los islotes de hielo para sobrevivir y al no haber suficientes espacios, comenzaron a habitar la Isla Livingston, donde se agrupan hasta 30 focas en el mismo espacio.   

Las costas de este lugar están repletas de crías de lobos marinos, así que las focas leopardo han encontrado aquí una fuente de alimento casi ilimitada, y de acuerdo al reportaje de National Geographic “Algunos años, las focas leopardo pueden llegar a devorar a la mitad de las crías de lobo marino recién nacidas”. 

Por su parte, los científicos siguen instalando equipo de cámaras y con ayuda de drones, siguen vigilando el fascinante comportamiento de estos “nuevos” depredadores.