Una madre pone piedras en una olla para que sus hijos pensaran que había comida


¿Qué serías capaz de hacer por tus hijos? Ser madre soltera en esta cuarentena, es sinónimo de ansiedad, de carcomerse las uñas, de insomnio y de sentir esa angustia presionando tu pecho. El gobierno dice que hay que quedarse en casa ¿Y la comida? ¿Cómo le dices a un niño que hoy no hay nada? Peninah Bahati Kitsao es madre y tuvo que mentirle a sus ocho hijos.

Hay historias que golpean el alma, que te sacuden hasta las más profundas emociones y te hacen darte cuenta que lo tienes todo y, aún así te quejas. Esta madre vive en un población de Kenia, en Mombasa, en una zona de esas a las que llaman marginadas, donde no hay agua, no hay luz y no, no hay comida.


Madre hierve piedras para hacer creer a sus hijos que comerían

Y es que ser madre soltera no es fácil, es una prueba de todos los días, es salir a luchar por llevar el pan a casa. Peninah Bahati, lo hacía, ella salía a buscar ropa sucia ajena que lavar y conseguir comprar algunas legumbres para sus ocho hijos. Desde que a su esposo le arrancaron la vida ella tomó las riendas en el hogar, pero la pandemia la estaba derrotando, sintió que ya no podía más.

El gobierno dijo que daría despensas, pero en aquellos dos cuartos humildes en los que la madre de 45 años vive con sus ocho hijos, la ayuda no llegó. Así que, esa noche Peninah Bahati, cayó en la desesperación, pero aún así no fue capaz de romperle el corazón a sus niños. Entonces fingió, tomó piedras y las hirvió, mientras sus hijos se arrullaban, ella quería que durmieran tranquilos, que supieran que al despertar tendrían aunque sea poquito de comida.


“Empezaron a decirme que sabían que les estaba mintiendo, que no podía hacer nada porque no tenía nada”, expresó la madre.

Los niños no le creyeron y el llanto de personitas inocentes alertó a una vecina cercana, que pronto fue a ver qué estaba pasando. A ella se le ocurrió alzar la voz en la cadena NTV y la respuesta de todo Kenia ha sido de lo más bonita.


Pronto las personas comenzaron a llamar, querían ayudar y se les proporcionó un número de tarjeta; la vecina ayudó a la madre a sacarla porque ella no sabe ni leer ni escribir.


La madre conmovida, expresó que para ella esto es un milagro, tanta gente llevando comida a su hogar:


“No creía que pudieran ser tan cariñosos después de recibir llamadas de todo el país preguntándome cómo podrían ayudarme”, contó al portal de noticias Tuko.