Sin humanos están apareciendo animales extraños


Un pelaje único en la naturaleza: tonos rojizos, destellos anaranjados con toques blancos y el hocico negro cenizo. Este bello ejemplar es el majestuoso zorro de fuego, el cual no se veía en la naturaleza desde hace años.



Los cazadores furtivos, deseosos de convertir la belleza de este animal en un trofeo para sus paredes, lo han matado casi al punto de la extinción; únicamente, podíamos admirar a este increíble animal en cautiverio, encerrado entre cuatro paredes, pues desafortunadamente, el ser humano se convirtió en su depredador principal.

Irónicamente, ahora que la humanidad permanece en el encierro, son ellos, quienes reclaman el lugar que les corresponde: la libertad.


Los zorros, aunque nobles y juguetones, también son criaturas nerviosas y tímidas, evitando el contacto con humanos lo más posible, aunque debido a la destrucción de su hábitat esto le ha sido cada vez más difícil.

Estas casi mágicas criaturas representan el 10% de la población de zorros, y el fotógrafo S, Gaby tuvo la fortuna de toparse con uno en las calles vacías de la provincia de Terranova, en Canadá.


Como parte de este planeta, es necesario que aprendamos de este tiempo de encierro, y de la rapidez con la que los animales han tomado control de lo que creíamos sólo nuestro.

Es necesario que busquemos una convivencia menos catastrófica con la naturaleza a la que pertenecemos y de la que nos hemos alejado. Solo así, tal vez, podremos seguir existiendo.